A veces, en
la pausa de un bostezo
Suele anunciarse
el final de los tiempos
Por los rastros de aluminio en tu sanguinario torrencial
Una poca
elipsis encerrando un comercial de desodorante.
Y así se contiene
a sí mismo un segundo entero
Acurrucadito
-en el necio
oscilar de aquel bronce hecho campana
-en el
silencio de quien se consume a solas
Como vela eléctrica
de iglesia remasterizada,
Es ésta la vuelta
al mundo en setena mil millones de putadas
Y de putas (p)atadas.
Y de putas (p)atadas.
En el siguiente acto se fragmenta una vasija de arcilla,
Un vaso improvisado para tu clara con limón
Así, contra
el adoquín también intolerantemente milenario
Forjándose ya, veinte y tres líneas en la arena
Más una polvareda blanca en la nariz de mi compañero de piso,
Porque el viento aquí escribe con dislexia
Y por eso
le pega de muletazos a aquel indigente primer-mundista
Cada cuarto de hora
Cada cuarto de hora
Para recordar que la
heroína es como la matemática
Y punzo-corta igual en todos lados
Y punzo-corta igual en todos lados
Aún con el
freno de mano metido hasta el topedelculodelcoche.
Y de pronto (interviene el coro) entiéndolo todo
Y el todo
(la orquesta de pie, indignada) me capta también a mí
Pero estas palabras
no me sacian y entonces las retuerzo
Me hago de
un caldo la inocente destripada
Y del
pescuezo insípido, como grifo en desesperación, me invento lo restante
En suma
renuncia a mi propia educación
Consumada en
un abrir y rebanar de ojos.
Pero bueno, ve y anda
lúcida y triste,
Arrastrando sombras peregrinas en Obradoiro
Arrastrando sombras peregrinas en Obradoiro
Como prado masticado por las reses
De vuelta
al campo, vuelta mierda y vuelta hierba y vuelta vaca.
Así es el arte.
Y pues nada:
Te vuelves
cada vez más personal y no sé ni como escribirte
Por eso, mejor, me basta con estas mamadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario